Ventas por WhatsApp para e-commerce
Vendés por la plataforma. La comisión se la lleva ella. Y el cliente también: el dato, el historial y la recompra quedan del lado de la plataforma. Vos ponés el producto y el trabajo.
Pedir un diagnósticoEl cliente que ya es tuyo no debería costarte comisión
Las plataformas hacen bien una cosa: traer gente nueva. Por eso valen lo que cobran la primera vez. El problema es la segunda, la tercera y la décima compra del mismo cliente — que vuelve por la plataforma porque es lo cómodo, y vos volvés a pagar por una venta que ya tenías ganada.
Y hay algo peor que la comisión: la relación no es tuya. No tenés el teléfono, no podés avisarle cuando entra algo que le interesa, no podés hacerle una oferta directa. El día que la plataforma cambia las reglas, el algoritmo o las comisiones, tu cartera de clientes cambia con ella.
La alternativa no es abandonar la plataforma: es que el canal propio sea igual de cómodo. Si comprarte por WhatsApp es tan fácil como por la app —stock real, respuesta al instante, pago en el chat—, el cliente que ya te conoce se muda solo.
Qué automatizamos en e-commerce
Venta completa en el chat
El agente ofrece, arma el pedido, cobra por link de Mercado Pago y deja el despacho listo con los datos de envío. Sin sacar al cliente de WhatsApp.
Stock siempre real
Tu sistema o una planilla como fuente única de verdad, sincronizada sola. Lo agotado deja de ofrecerse al instante.
Lista de espera
Quien pregunta por algo sin stock queda anotado y recibe el aviso cuando entra. Es la venta más fácil que existe.
Recuperación de ventas caídas
Las conversaciones que quedan a medias se retoman a tiempo, y cuando una venta se pierde, una IA clasifica el motivo: precio, demora, stock.
Seguimiento de despachos
El “¿ya salió mi pedido?” contestado solo, con el estado real del envío. Es la consulta que más volumen genera y menos valor deja.
Reactivación medible
Campañas por WhatsApp a tu propia base, segmentadas por cuánto hace que no compran, con resultados trazables hasta el pedido.
La cuenta que conviene hacer
- 1 · Cuántas ventas del mes pasado fueron de clientes que ya te habían comprado.
- 2 · Qué comisión pagaste por cada una.
- 3 · Sumá. Ese es el precio de no tener canal propio.
En la mayoría de los e-commerce con recompra, ese número solo ya paga el sistema. Y no incluye lo difícil de medir: las ventas de la lista de espera, los carritos recuperados, y la base de clientes que ahora es tuya para siempre.
Cómo lo implementamos
- 01
Diagnóstico
Miramos dónde vive tu stock, qué porcentaje de tus ventas es recompra, y en qué punto exacto se caen las conversaciones que no cierran.
- 02
Configuración
Conectamos la fuente de stock, cargamos los productos que concentran las ventas —no el catálogo entero—, y armamos el flujo de pedido, cobro y despacho.
- 03
Puesta en marcha
Arranca vendiendo lo que más rota, se ajusta con conversaciones reales, y recién después se amplía el catálogo y se activan las campañas de reactivación.
Preguntas frecuentes de e-commerce
- ¿Esto reemplaza a Tienda Nube o Mercado Libre?
- No necesariamente, y no siempre conviene. Las plataformas son buenas trayendo gente nueva: ahí está el tráfico. Lo que no tiene sentido es que el cliente que ya te compró tres veces siga pasando por la plataforma —y pagando comisión— cada vez que vuelve. El canal propio es para la recompra; la plataforma, para captar.
- ¿Cómo mantiene el stock actualizado?
- Con una fuente única de verdad: tu sistema si tiene API, o una planilla de Google Sheets que se sincroniza sola con el agente. Cuando marcás algo como agotado, deja de ofrecerlo al instante. Y si alguien pregunta por un producto sin stock, lo anota y le avisa cuando vuelve a entrar — esa lista de espera es venta casi segura.
- ¿Qué pasa con los carritos abandonados?
- Las conversaciones que quedan a mitad de camino no se pierden: el sistema las detecta, las retoma con un mensaje a tiempo, y cuando una venta se cae de verdad, una IA clasifica el motivo —precio, demora, falta de stock, se enfrió—. Con el tiempo eso te dice exactamente dónde se te caen las ventas, que vale tanto como recuperarlas.
- ¿Responde el "¿ya salió mi pedido?"
- Sí, y es más importante de lo que parece: en venta con envío es la pregunta que más conversaciones genera y la que menos valor deja. El agente informa el estado del despacho automáticamente, y tu equipo deja de ser una mesa de rastreo de paquetes.
- Tengo un catálogo enorme. ¿Sirve igual?
- Sirve, pero no se arranca cargando todo. En casi cualquier catálogo grande una fracción chica de los productos concentra la mayoría de las ventas — trabajamos primero con esos, que es donde está el volumen de consultas, y el resto se suma por etapas. Cargar setecientos productos el día uno es la receta para que el agente conteste mal.
- ¿Puede cobrar dentro de la conversación?
- Sí: arma el pedido, genera el link de pago de Mercado Pago, detecta cuando se acredita y deja el despacho listo con los datos de envío completos. El dinero va directo a tu cuenta; el agente coordina.
El sistema que corre atrás es el agente de IA para WhatsApp, conectado a tu stock y a tu pasarela de pago.
Los precios están publicados. Y si tu venta es gastronómica, la versión para restaurantes y delivery está pensada para ese ritmo.
¿Cuánto pagaste este mes por clientes que ya eran tuyos?
Contanos cómo vendés hoy y te decimos qué se puede mudar a tu canal propio.